
Unidad de Apoyo a la Psiquiatria
Centro ANESTIA cuenta con una Unidad de Apoyo a la Psiquiatría, creada para ofrecer una atención médica segura, coordinada y especializada a pacientes que requieren terapias endovenosas subanestésicas como parte de su tratamiento psiquiátrico.
Esta unidad trabaja en conjunto con el equipo de Psiquiatría Intervencional de Psiquemédica, integrando la evaluación psiquiátrica, el seguimiento clínico y el soporte anestesiológico necesario para el desarrollo de este tipo de terapias. El objetivo de esta colaboración es reunir, en un mismo modelo asistencial, la experiencia de profesionales de distintas áreas para brindar una atención integral y centrada en las necesidades de cada paciente.
La administración endovenosa se efectúa en un entorno clínico preparado, con supervisión médica, monitorización de signos vitales y protocolos orientados a la seguridad del paciente. Durante toda la sesión se controla la respuesta clínica y hemodinámica, permitiendo realizar los ajustes necesarios según la evolución individual de cada persona.
El acompañamiento no termina al finalizar la administración. Posteriormente, el paciente continúa su seguimiento con el equipo de Psiquiatría Intervencional de Psiquemédica, que evalúa la respuesta terapéutica, la evolución de los síntomas y la necesidad de mantener, modificar o complementar el plan de tratamiento. Esta continuidad permite que cada etapa del proceso permanezca integrada dentro de una estrategia psiquiátrica global.
La creación de este módulo conjunto busca ampliar las alternativas terapéuticas disponibles para pacientes de la Región de Valparaíso, facilitando el acceso a una atención coordinada entre psiquiatría y anestesiología. De esta manera, Centro ANESTIA y Psiquemédica ofrecen una opción local para quienes requieren este tipo de terapia, evitando que los pacientes deban trasladarse fuera de la región para acceder a este tratamiento.
Este modelo de trabajo se basa en la selección adecuada de los pacientes, la evaluación individual, la monitorización médica y el seguimiento psiquiátrico posterior, entendiendo que estas terapias deben realizarse siempre dentro de un programa clínico estructurado y como parte de un tratamiento integral.
