
Dolor de rodilla

Dolor de rodilla: frecuencia e impacto funcional
El dolor de rodilla es una causa frecuente de limitación de la movilidad y puede afectar actividades tan habituales como caminar, subir escaleras, levantarse de una silla, trabajar o realizar ejercicio. Entre sus causas más comunes se encuentra la artrosis, y la rodilla es la articulación afectada con mayor frecuencia por esta enfermedad, con aproximadamente 365 millones de personas afectadas en el mundo.
Puede presentarse en personas de todas las edades. En jóvenes y deportistas suele relacionarse con sobrecarga, traumatismos, lesiones meniscales, alteraciones de ligamentos, tendinopatías o dolor femoropatelar. En adultos y personas mayores son más frecuentes el desgaste del cartílago, la artrosis, las lesiones degenerativas y la pérdida progresiva de fuerza muscular. El sobrepeso, los trabajos físicamente exigentes y los antecedentes de lesiones también pueden aumentar el riesgo de dolor y deterioro funcional.
El dolor puede localizarse en la parte anterior, posterior, interna o externa de la rodilla, dependiendo de la estructura comprometida. Algunas personas presentan dolor al caminar o cargar peso, mientras que otras sienten molestias al permanecer sentadas, arrodillarse, correr o flexionar repetidamente la articulación. También pueden aparecer rigidez, inflamación, sensación de inestabilidad, crujidos, bloqueo o dificultad para extender completamente la pierna.
Entre las causas posibles se encuentran la artrosis de rodilla, las lesiones de meniscos o ligamentos, la condropatía rotuliana, las tendinopatías, las bursitis, las alteraciones de la articulación femoropatelar y las enfermedades inflamatorias. La evaluación médica permite identificar si el origen del dolor está en la articulación, los tendones, los músculos, los nervios o los tejidos que rodean la rodilla, y determinar cuándo son necesarios estudios de imagen o una evaluación traumatológica.
El tratamiento se selecciona según la causa, intensidad, duración y repercusión funcional del dolor. Puede incluir ejercicio terapéutico, fortalecimiento muscular, control del peso cuando corresponda, modificación temporal de actividades y medicamentos analgésicos o antiinflamatorios. En pacientes seleccionados también pueden emplearse infiltraciones intraarticulares, ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, bloqueos de nervios geniculares u otros procedimientos intervencionales. El ejercicio terapéutico y el manejo del peso constituyen medidas fundamentales en el tratamiento de la artrosis de rodilla.

Tratamiento del dolor de rodilla en Centro Dolor ANESTIA
En Centro Dolor ANESTIA realizamos una evaluación médica integral del dolor de rodilla, considerando los antecedentes, el examen físico, los estudios disponibles y los tratamientos realizados previamente. Cuando existe indicación clínica, ofrecemos procedimientos guiados por ecografía para mejorar la precisión, como infiltraciones, aplicación de ácido hialurónico y plasma rico en plaquetas, además de bloqueos analgésicos y tratamientos complementarios. Nuestro objetivo es disminuir el dolor, recuperar la movilidad y diseñar un plan personalizado para pacientes la V Región de Valparaíso.